Los Superderechos de Superman


Jerry Siegel y Joe Shuster

En 1934 Jerry Siegel concibió el personaje de Superman y junto con el dibujante Joe Shuster intentaron publicar su creación en los diarios, pero fueron rechazados. Más adelante Siegel y Shuster retocaron las tiras para adaptarlas a la revista Action Comics, de la National Periodical Publications. Por ese trabajo recibieron 130 dólares. A cambio, Superman pertenecía a la editorial.

En 1938 el número uno de Action Comics salió a la calle y el impacto de Superman fue abrumador. La revista Superman también fue un éxito. La tirada de ambas revistas llegó a los dos millones de ejemplares mensuales. Además, la editorial obtuvo ganancias al vender los derechos para adaptar al personaje a la radio y luego en el cine, amén de las licencias para merchandising. Pero Siegel y Shuster sólo cobraban lo que ganaban por las páginas de la historieta (75 mil dólares al año cada uno).

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los autores iniciaron un juicio contra la editorial. Fueron despedidos, perdieron el juicio y Superman quedó en poder de la editorial (sus aventuras, en manos de otros guionistas y dibujantes). En los veinte años siguientes Superman ganó popularidad mundial.

Entre tanto, Siegel y Shuster les iba de mal en peor. Siegel regresó a trabajar para la National (ahora DC Comics) y, por poco dinero, se puso a redactar guiones para el superhéroe que había creado. Al final se hartó, dejó todo y termino trabajando como empleado. A Joe Shuster le había ido aún peor y estaba casi en la indigencia.

En los ’70 se enteraron de que DC Comics (comprada por lo que sería con el tiempo la corporación Time-Warner) proyectaba hacer una película sobre Superman. En octubre de 1975, una carta firmada por Siegel invadió los medios de Norteamérica. En ella, el escritor escupía la furia acumulada en esos años de pobreza. La carta hizo ruido. Varios dibujantes comenzaron una campaña de apoyo a Siegel y Shuster. Los diarios sacaron a relucir la historia de los dos creadores reducidos a la miseria mientras su criatura llenaba los bolsillos de otros. La DC Comics cada vez quedaba peor parada, justo cuando estaban por arriesgarse a hacer esa película protagonizada por Christopher Reeve. A fines de 1977 la DC anunció que garantizaría a Siegel y Shuster un pago de 20 mil dólares anuales de por vida a cada uno, además de seguro médico gratuito. Además, de allí en adelante toda aparición del personaje estaría acompañada por la frase “Superman, creado por Jerry Siegel y Joe Shuster”.
Los últimos años de Shuster (quien murió en 1992) y Siegel (fallecido en 1996) fueron de un buen pasar.

Por una modificación en la ley de derechos de autor norteamericana, los personajes pertenecientes a compañías pueden ser reclamados por los creadores o sus herederos por un período de cinco años entre la caducidad del copyright original (que era de 56 años) y la renovación de ese copyright (ahora de 75 años). En el caso de Superman, los derechos vencían en 1994 y podían ser reclamados hasta 1999. En 1997 los herederos de Siegel (no hay herederos de Shuster) llenaron los papeles para ejercer su derecho a quedarse con el 50% del personaje. Dos años después, la sentencia en primera instancia fue favorable a los Siegel: a partir de abril de 1999 la mitad de todo lo que recauden Superman y sus personajes secundarios en cualquier medio es propiedad de la familia. El fallo judicial armó un gran revuelo. Otros creadores han hecho juicio para tratar de  recuperar  personajes de los “comic books”, lo cual podría ser una sangría para la DC, que tiene a Batman, La Mujer Maravilla y Linterna Verde, entre muchos otros.

Hector Larrubia

Fundador y redactor de Héctor el Argentino.
Bloggero desde 2012, fanático de los superhéroes y las películas de ciencia ficción. Devorador de libros, películas y series de superhéroes, de los cuales disfruto sin importar el sello que lleven, aunque mi favorito es Batman.