‘Falcon and the Winter Soldier’ 1×02: el MCU en su zona de confort

Revisamos el segundo capítulo de una serie que no aburre, pero tampoco arriesga.

Disney y el fandom de sus franquicias mantienen una relación bastante curiosa, una de amor-odio y dependencia. Un mar de fanáticos dispuestos a comprar todo lo que les vendan y prestos a criticarlo apenas terminen de consumirlo. Toma el caso de Star Wars: “The Force Awakens” de Abrams fue criticada por ser un refrito que ofrecía más de lo mismo y “The Last Jedi” fue destrozada por atreverse Johnson a jugar en terreno completamente desconocido a la saga.

Wandavision” es el ejemplo más reciente de aquello: Jac Schaeffer se arriesgó con una narración distinta, obligó al espectador a tener paciencia, a masticar un poco más lo que te entregaba cada episodio y aceptar la incertidumbre como un personaje más de la serie. Una propuesta que a varios nos gustó…pero no a todos. El fandom duro reclamó (“es lenta”, “episodios innecesarios”, “no se entiende“) y Mickey Mouse escuchó, aprovechando la pandemia y las refilmaciones para entregarnos un cierre de serie tradicional, cómodo y esperable, un concentrado propio del MCU que si bien no agradó a varios no dañó y logró su cometido.

Así las cosas y teniendo del otro lado a un DCEU que por fin (y francamente contra su voluntad) aprendió a tocar bien la batería, Disney prefiere jugar de inmediato a la segura con “Falcon and the Winter Soldier“: una serie que aún en su segundo episodio no sólo no termina de entusiasmar sino que evidencia que no innovará más que lo justo y necesario.

El episodio que vimos el viernes, “The Star-Spangled Man”, intenta desarrollar una arista más política sobre las consecuencias del Blip y los conflictos alrededor de éste: introduce a John Walker como el nuevo Capitán América, una mascota de campaña más que un héroe; expone las lógicas de un grupo radical que pretende hacer el mundo grande otra vez (¿aló, MAGA?) y muestra que nadie escapa del racismo en un EE.UU. que a pesar de Thanos pareciera no haber cambiado demasiado. Lo anterior no es ajeno al MCU, por cierto: “Agents of S.H.I.E.L.D.” (una serie muy infravalorada, por cierto) tuvo mensajes así y quizás incluso más directos y evidentes.

Valoro bastante la intención que tiene el showrunner de mostrarte el lado más humano de los conflictos MCU: cuando el problema no es la amenaza de un conquistador de mundos sino la culpa de Sam por no ser suficiente para portar el escudo, la responsabilidad que carga Bucky por sus actos y el compromiso hacia el legado del Capitán América,  o la brutal discriminación racial sufrida por Isaías, todas aristas que solo habían esbozado en otras producciones. Incluso los Flag-Smashers son exhibidos en su lado inquietantemente humano, mostrando que no todo es en blanco y negro, lo que realmente le permite anotarse varios puntos al capítulo. Y todo intercalado con escenas de acción espectaculares, como ese combate arriba de dos camiones (que sin embargo no dejó de recordarme a la persecusión en carretera de Matrix Reloaded).

Es una lástima que en su segundo capítulo la serie aún no arranque motores, porque no solo tiene el potencial de ser una buena mezcla de drama y acción a nivel de suelo sino que, en varias escenas, se nota que Disney puso a disposición los recursos económicos para ello. Me parece que los cuatro capítulos restantes serán absolutamente insuficientes para compensar el tiempo perdido. Hasta ahora, todo queda en potencial, en tomar ingredientes de excelente calidad para prepararte el mismo plato de siempre. Veremos qué sucede.

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